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¿Teatro para ver o para leer?




Ivi May Dzib ®

Sobre las artes escénicas


El teatro se escribe no para ser leído sino para ser visto y escuchado, esta es una premisa que no se puede pasar por alto, pero también sería un error pensar que las obras no tienen que ser leídas sino vistas, digo que sería un error porque entonces nos perderíamos de grandes obras ya que éstas o no llegarán a nuestro Estado o porque si llegan a lo mejor su traducción escénicamente no estaría a la altura de lo que el texto dice, porque no basta subir a actores a escena a decir un texto para que la obra se realice.

Pienso que muchas veces es bueno que el espectador llegue al recinto teatral previa lectura del texto, porque a pesar de que sabemos qué va a pasar, hay algo que no sabemos y que es lo más importante ¿cómo va a pasar? Muchas veces imaginamos la obra desde el momento que la leemos, el lector se convierte en el director escénico de su propia lectura, lo que se vuelve significativo si nos topamos con un mal montaje, ya que en ocasiones el espectador se queda con la lectura que hizo previamente o por el contrario, se da cuenta que la lectura del director teatral le dio muchas perspectivas a la obra que el lector no había visto.

En ese sentido hay muchas obras que no tendremos oportunidad de ver a lo largo de nuestra vida, ya sea porque no nos encontramos en el lugar adecuado, porque nadie se ha tomado la molestia de montarla o los directores escénicos de nuestra ciudad no se han preocupado por leer lo suficiente para presentárnosla, por lo mismo la única opción que nos queda para poder acceder a esos invaluables tesoros artísticos es la lectura.

La lectura teatral es también un acto de imaginación y de dirección, la mente tiene que ser capaz de completar la información, imaginar espacios, vestuarios y movimiento, de ahí la complejidad para acceder a su código. Muchos se han acostumbrado a tener todo de forma fácil, la televisión ha sido también un factor que ha alejado la creatividad del pensamiento, limitándola.

Por eso que sea importante talleres de lectura para la comprensión del texto teatral, ya que éste es diferente a la novela, el cuento o la poesía. Porque es sabido que entre los lectores lo que menos se lee son obras de teatro, ya sea porque las acotaciones los distraen o porque a veces como no está acotado y explicado todo no entienden la intención que tienen los personajes al momento de dialogar.

Además no hay que olvidar que ante la falta de espectáculos teatrales en nuestro Estado que lleven a escena la dramaturgia contemporánea, no sólo nacional sino internacional, uno de los mejores recursos para conocerla es su lectura, ya sea a través de las diversas páginas de Internet de donde pueden bajarse de forma gratuita o por las editoriales mexicanas, cuyas ediciones pueden conseguirse en nuestro Estado, que se han preocupado por la divulgación de la dramaturgia nacional e internacional.

Cierto es que el hecho teatral es la verificación del texto escrito, pero también podemos pensar que ante las limitaciones, el lector puede terminar siendo el director escénico de su propia lectura.


Nota Publicada en Por esto!




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Canal Youtube de Ileana Garma

En esta ocasión queremos exterder la invitación de la mediadora Ileana Garma Estrella, para que visiten su canal en Youtube, donde Ileana lee poemas suyos y de diversos autores.










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Y ya que andamos en la magia de la poesía...

la invitación a la sala de lectura de Fernando de la Cruz es un buen pretexto para recordar que el pasado 21 de marzo se celebró el Día Mundial de la Poesía, día decretado por la UNESCO.

Día dedicado a esta manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra. Dia idoneo para leer, leer poesía como simples lectores; olvidemos las definiciones, mejor acerquemonos a su naturaleza a travez de la lectura, para poder encontrar la emoción poética, llevados por el ritmo y la estructura, los cuales nos iran revelando imagenes, valores, movimiento y musicalidad.

Adiestremos nuestro oido para disfrutar la expresiòn y el sonido de las palabras y esto lo podemos lograr simplemento escuchando poesia o leyendo poesia.

La UNESCO, cada año, tambien hace una invitaciòn al disfrute y valoracion de este arte por medio de un mensaje que en este 2009 estuvo a cargo del Sr. Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO. El mensaje fue el siguiente:


La diversidad lingüística es una de las formas más valiosas que asume la diversidad cultural. Gracias a que son capaces de captar la infinita variedad del mundo y que se prestan a la traducción, las lenguas pueden articular la singularidad y la universalidad. Este vínculo se manifiesta con máxima intensidad en la poesía. Toda lengua tiene la suya.

Mediante la celebración de este Día Mundial podemos volver al espíritu del mensaje que encierra la Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales (2005), que considera la diversidad cultural como un proceso evolutivo de expresión y creación.

La poesía contribuye a esta diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la manera en que usamos las palabras y las cosas, nuestros modos de percibir e interpretar la realidad.

Merced a sus asociaciones y metáforas, y a su gramática singular, el lenguaje poético constituye, pues, otra faceta posible del diálogo entre las culturas.

Diversidad en el diálogo, libre circulación de las ideas por medio de la palabra, creatividad e innovación: es evidente que el Día Mundial de la Poesía es también una invitación a reflexionar sobre el poder del lenguaje y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.

Ahora que acabamos de clausurar las celebraciones del 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, esperemos que este Día Mundial también dé testimonio de la aspiración universal a un mundo reconciliado en torno a los valores de libertad y diversidad.

Koichiro Matsuura



Por supuesto el PNSLY celebró ese día junto con Bibliotecarios del Sureste, A. C y el Centro Yucateco de Escritores A.C, con una sencilla pero emotiva lectura de poesìas de diversos autores y aqui les dejamos algunas fotos de este evento:








PNSLY

“Best sellers” y literatura de calidad, el eterno debate

El boom de los bestsellers es un fenómeno que se remonta hasta la época de Charles Dickens con su Canción de Navidad.


® Por Javier Parra
Tomada de la edición impresa del 08 de enero del 2009
http://www.telegrafo.com.ec



El contraste entre los libros que más se venden y la estética ha existido en todas las épocas.

“El Código Da Vinci”, del estadounidense Dan Brown, y la saga de Harry Potter iniciada en 1997, de la británica J. K. Rowling, han sido ampliamente denostados por algunos críticos literarios que consideran estos productos como artificiosos y faltos de calidad. La realidad, sin embargo, ha discurrido por otros cauces bien distintos y estos autores anglosajones es probable que se hayan reído a carcajadas tras leer las opiniones de los sesudos eruditos mientras sus cuentas corrientes han ido aumentando ceros sin parar.

Dentro de un siglo, cuando Brown o Rowling o ninguno de los que leen este reportaje ya no se encuentren en el mundo de los vivos, es probable que nadie se acuerde de esos autores. Ni tampoco de John Grisham, Paul Auster o Ken Follet, por citar otros abanderados de los “best sellers”. Quizá se les mencione de pasada en los manuales de historia de la literatura como unos escritores que se hicieron millonarios a costa de una confusa conspiración relativa al Santo Grial y al papel de Maria Magdalena en el cristianismo, en el caso de Brown, y a las aventuras y desventuras de un joven mago ideadas por Rowling, por encima de las posibles calidades literarias de sus escritos.


ESTILO MENOS CUESTIONADO

Es probable que cuando Rowling o Brown
ya no estén en este mundo nadie se acordará de ellos

La indudable fuerza narrativa de Rowling, que se calcula que habrá vendido cerca de 300 millones de ejemplares hasta la fecha en todo el mundo, ha sido menos cuestionada por los grandes entendidos en literatura mientras que la novela de Brown, traducida a unos 45 idiomas y con unas ventas superiores a los 80 millones de copias –también ha sido llevada al cine-, ha sido rechazada en general debido a sus deficiencias estilísticas.

El dato documental más significativo de la autora de la saga de Harry Potter, que en la actualidad solo cuenta con 43 años, son los beneficios de 576 millones de libras esterlinas (unos 1.150 millones de dólares) que le han proporcionado las historias de su joven mago. En estos beneficios de la autora que mayor provecho pecuniario ha logrado hasta ahora a sus textos hay que incluir los derechos por versiones cinematográficas que se han hecho, y que se harán, de Harry Potter.



Los fenómenos literarios de Brown, Rowling, Grisham, Auster y Follet son un ejemplo más de las fricciones que se han dado a lo largo de la historia en el mundo editorial. Frente al rigor de los puristas que abogan por una selección más rigurosa de los títulos que se lanzan cada año por decenas de miles al mercado, aparece la riqueza paradojal de lo real, como diría el filósofo José Ortega y Gasset. Títulos de libros a los que los críticos tratan de condenar al olvido comienzan a venderse por millares para sorpresa de autores y editores.

El demandado “best seller” nace casi a la par de la invención de la imprenta por parte de Gutenberg en el siglo XV, cuando la edición se convierte en un negocio ante la posibilidad de tirar cuantas copias se quiera de un texto escrito. Los autores de éxito de aquellos tiempos conseguían no obstante sumas exiguas por la venta de sus libros más solicitados si los comparamos con los beneficios de épocas posteriores.


EL FENÓMENO DICKENS

Habría que esperar al siglo XIX, cuando se mejoran los sistemas de distribución editorial y proliferan las aperturas de librerías ante el aumento de alfabetización de ciertos sectores sociales. Por aquel entonces empiezan a surgir los primeros escritores que logran fortunas gracias a sus libros. Un ejemplo paradigmático es el inglés Charles Dickens (1812-1870), quien ha permanecido en los manuales de literatura como autor de calidad y renovador de géneros literarios.

El autor de “Cuento de Navidad” y “Oliver Twist” fue un cronista inigualable de la sociedad victoriana plasmada en su extensísima obra, gran parte de la cual ha sido llevada al cine en el siglo XX.

Sin embargo, las enciclopedias de literatura universal se han ido cimentando sobre la base de análisis críticos en ocasiones sorprendentes, que han llevado a incluir en los manuales a escritores que hoy no lee casi nadie. En esos mismos cimientos se encuentran olvidos injustos de autores de categoría, algunos de ellos afortunadamente rehabilitados tras su muerte.

Las grandes obras de Homero, Virgilio, Shakespeare, Lord Byron, Keats, Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Fray Luis de León, Quevedo, Goethe, Rilke, Mann, Dostoievski, Tolstoi, Balzac, Baudelaire, Hugo, Proust, Flaubert, Dante, Petrarca, Bocaccio, Leopardi, Faulkner, Hemingway, García Márquez, Vargas Llosa, Borges, Cortázar, Onetti, Paz, Fuentes y de tantos miles de grandes autores, vivos o muertos, cuyos nombres permanecen en los anales históricos, se reeditan sin cesar o se incluyen en antologías debido a la demanda del mercado y a veces a fenómenos extraliterarios.


BRAD PITT Y “LA ODISEA”

Emilio Pascual, director de la española Editorial Cátedra, mostró en estos días su sorpresa a periodistas tras conocer el incremento de la tirada de la última edición de la “Odisea”, de Homero, en coincidencia con el estreno de la película “Odysseus”, protagonizada por Brad Pitt.



El mismo editor revelaba a la par el éxito editorial de “La Celestina”, de Fernando de Rojas, y “El Lazarillo de Tormes”, de autor anónimo, dos títulos de la literatura de judíos conversos del Renacimiento español que permanecen como “best sellers” clásicos a lo largo de los siglos. En la primera de las obras citadas emerge la tesis de que el castigo del amor es la muerte y que será tomada como enseña por autores que abordaron después el argumento de las relaciones pecaminosas.


Hay autores que han ganado el Premio Nobel de Literatura y se han incorporado justamente a la nómina de escritores olvidados. Un buen ejemplo es el español José de Echegaray (1832-1916), matemático y ministro, quien logró el galardón de la Academia Sueca en 1904. Dramaturgo de éxito en su tiempo, la lectura hoy de alguna sus artificiosas obras teatrales invitan a la sonrisa irónica cuando no a la carcajada.

El caso de Echegaray es un exponente de la mella que el inexorable paso del tiempo hace en textos o autores que fueron considerados vanguardistas, o muy leídos y en nuestros días resultan difíciles de digerir o no provocan las mismas emociones en los lectores. Títulos como “Les enfants terribles” (1929), de Jean Cocteau; «Los piratas de Malasia » (1896), de Emilio Salgari, o « El don apacible» (1928), de Mijail Sholojov, lograron la atención de crítica y audiencia en la época de su publicación pero en la actualidad apenas se han reeditado.

El problema afecta también a los textos puramente experimentales como el “Ulises” (1922), de James Joyce, o “Rayuela” (1963), de Julio Cortázar, que exigen al lector elevadas dosis de concentración cuando no de masoquismo para seguir el hilo narrativo. Estas obras, y otras de gran calado universal como “A la búsqueda del tiempo perdido”, de Proust, han requerido de la publicación posterior de guías escritas por exégetas que procuran ilustrar al lector sobre los personajes y situaciones que se suceden en medio de la densidad textual.

Hay autores de una sola obra que han logrado inscribirse en los anales literarios. Este fue el caso del italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), quien logró póstumamente la gloria gracias “El Gatopardo” (llevada al cine por Luchino Visconti), después de haber sido rechazado el texto por varias editoriales en vida de su creador.

El escritor checo judío Franz Kafka (1883-1924) ha sido uno de los autores más influyentes de la literatura del siglo XX, a pesar de su corta existencia y de una obra no muy extensa. Su caso también es de lo más paradójico. Al igual que le ocurrió al pintor holandés Vincent Van Gogh (1853-1890), que solo vendió un cuadro en vida y hoy se ha convertido en el artista más cotizado en los mercados internacionales de arte. El autor de “El proceso” apenas publicó en vida y cuando estaba en el lecho de muerte le pidió a su amigo y albacea literario Max Brod que quemara todos sus escritos.

Brod incumplió su palabra y permitió al mundo admirar a uno de los autores que mejor supieron reflejar la ansiedad y la alienación del hombre moderno. Kafka, que malvivió en su Praga natal con trabajos burocráticos poco estimulantes, también se hubiera carcajeado sin duda si alguien le hubiera anticipado que sus obras acabarían convirtiéndose en “best sellers” años después de su muerte.

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Escritos sobre viajes


Por Jorge Cortés Ancona ®


En la literatura y el periodismo hay temas menospreciados como el relativo a los viajes. La literatura de viajes y el periodismo de viajes no son nada nuevos. El primer subgénero tiene cuando menos unos 2400 años de existir, si lo consideramos a partir de Heródoto y unos siglos más si consideramos sus antecedentes sólo conocidos por el nombre y las citas de los textos perdidos. El periodismo de viajes, a su vez, tiene su tiempo muchísimo más reciente, desde el siglo XIX, pero con una considerable cantidad de publicaciones que lo hacen digno de interés.


La literatura de viajes es algo que hemos visto por encima del hombro en México a pesar de que existen obras específicas y de que se han hecho recopilaciones de textos publicados en diarios y revistas. Gracias a las visitas de los doctores Miguel Nieto y Mariano Belenguer Jané, de la Universidad de Sevilla, en unos cursos de doctorado en la Universidad Modelo y dos conferencias realizadas en el Centro Cultural José Martí, hemos podido tener conciencia cabal de algo a lo que difícilmente le prestábamos atención salvo cuando se trataba de Yucatán, como los textos de Stephens, Charnay, los Le Plongeon, Villoro, textos sueltos de Beauvoir, Martín Luis Guzmán, etc. Cuando mucho lo que algunos yucatecos han escrito respecto a su estancia en el extranjero como el caso de Justo Sierra O’ Reilly en su Diario de viaje a los Estados Unidos.


La memoria se va hacia esos libros que abordan los temas como el de Pasajeros de Indias, de José Luis Martínez y toda la colección de Mirada Viajera, del Conaculta, que incluye los escritos de una gran cantidad de viajeros extranjeros que dejaron sus impresiones sobre México. (Y sabemos que la Dra. Carolina Depetris tiene como tema de estudio precisamente el de los viajeros y es lo que estudia aquí en Yucatán)


En México, también las páginas relativas a viajes se habían incluido en las obras completas de varios autores como Justo Sierra Méndez, Manuel Payno y otros. Pero parecían textos que tenían que estar incluidos necesariamente por tratarse de obras completas. Luego de estas charlas de los dos doctores españoles nuestra percepción ha cambiado y el interés hacia este tema ya es otro.


Hasta hace unos días era difícil pensar que las revistas de viajes pudieran ser un tema de estudio. Por lo general, las adquirimos por alguno de los varios reportajes de cada número, que es el escrito al que vamos directamente en detrimento de los demás. Consideradas como publicaciones utilitarias en lo inmediato y sobre todo apreciables por sus fotografías, ahora se nos presentan con otro valor cultural.


Este tema de estudio es nuevo en el ámbito español a decir del Dr. Belenguer y probablemente lo sea también en el ámbito mexicano. Hay varios aspectos que estudiar como el enfoque, la temática, la morfología, los modos de redacción y varios más. Hay todo un filón literario y periodístico esperando ser mejor conocido y reconocido.



Por esto!, martes 18 de noviembre de 2008.

Literatura Fantástica


® Grisel Riverón Castro.


Este género que siempre me ha gustado, por supuesto no es el único, pero si de pronto me dan a elegir entre uno de Literatura fantástica como Tolkien, Borges, Cortazar o Calvino y uno de Peri Rossi, Chejov, Velásquez pues primero leo el del primer grupo y luego el del segundo... lo siento.


Aunque en realidad toda la literatura tiene algo de fantástico, pero en sí, hay autores que utilizan ese recurso como su principal herramienta, por supuesto, podemos ver mucha fantasía en la poesía y en otras expresiones prosísticas, pero el género fantástico en particular se inclina a la narrativa.

Pero ¿Qué tiene de particular la narrativa fantástica? Lo insólito y maravilloso. Cada uno explica los sucesos que van apareciendo en la narración.


Lo FANTÁSTICO no es magia de la nada, no, nunca, siempre los fenómenos sobrenaturales se resuelven racionalmente al final del relato. Lo que parece escapar de las leyes físicas del mundo tal y como lo conocemos no es más que un engaño ya que todo se resuelve conforme a lo que dictan estas mismas leyes.


Lo MARAVILLOSO es por otro lado cuando el suceso antinatural permanece sin explicación cuando se acaba el relato, tal sería el caso de los cuentos de hadas, y leyendas, donde los detalles irracionales forman parte tanto del universo como de su estructura.


Al finalizar la lectura de un texto: es insólito si tiene explicación y maravilloso si no la tiene. Lo fantástico en realidad es «el tiempo de la incertidumbre» como dice Todorov.


Pero debo aclararles que esto no es una regla, hay textos que no cumplen ninguno de esto lineamientos como es el caso de la novela de Henry James La vuelta de tuerca o "La Venus de Ille" de Prosper Mérimée. Como bien indican algunos teóricos y estudiosos de este género como Maupassant.


Sé que hay muchísimos teóricos que han escrito estudios acerca del género, pero sería muy cansado mencionarlos a todos y la verdad no es mi intención hacerlo en este blog.


Lo que sí puedo es transcribirles algunas definiciones importantes que he leído y ustedes checan con cual concuerdan:


El teórico P. G. Castex define lo fantástico como «una ruptura en la trama de la realidad cotidiana». En un contexto realista se produce un acontecimiento extraordinario que, paulatinamente, atrae la atención del personaje principal hasta invadir completamente su mundo y transformarlo. La normalidad se quiebra. Su percepción del mundo será distinta a partir de esta experiencia turbadora.


Maupassant que más bien diferenció lo maravilloso de lo fantástico; comienza diciendo: el hombre de finales del siglo XIX ya no puede creer en las leyendas antiguas y su percepción de lo sobrenatural ha cambiado para siempre, achacando este cambio a los progresos técnicos que han influido fuertemente en el ser humano y en su visión del mundo. El lector ya no es tan crédulo y las supersticiones y leyendas ya no le asustan. Por ello, el autor debe mostrar más sutileza para provocar el escalofrío de inquietud y duda propio del género.


Maupassant insiste mucho sobre el miedo que ha de provocar un relato fantástico, a causa de la falta de explicación natural ante un determinado fenómeno, inexplicable.


Muchos tienden a decir que Narrativa fantástica y Ciencia Ficción es lo mismo pero me temo que no, este género se desarrolló en el siglo XX. Podría ser una rama de la literatura fantástica que tiene como característica que normalmente es atemporal a menos que el escritor ponga fechas especificas, más bien la Ciencia Ficción nos hace pensar, encontrar respuestas a inquietudes, nos hace imaginar un “¿Y si?” La Ciencia Ficción es más analítica, más concreta en lo que quiere tratar. Además hay dos características inamovibles de la Ciencia Ficción: los hechos científicos o biológicos y las profecías o visiones proféticas. En realidad las palabras, futuro o presente posiblemente inmediato, son los marcos de esta literatura. Por eso concluyo, la Ciencia Ficción podría ser (o es) una rama de la Literatura Fantástica y se caracteriza por alejarse de lo sobrenatural y se rige por principios racionales o pseudorracionales.


Lo fantástico surge de lo que no está en nuestro mundo, en el entendimiento común humano. Cosas que no pueden compartir personaje y lector «la realidad extraña», como bien dice Todorov, rompe el orden natural.


Pero la magia se da a la hora de leer y ahí está la clave para saber qué es un buen o mal escritor de Narrativa Fantástica, esta falta de calidad literaria se puede distinguir cuando esa realidad alterna se hace evidente a los ojos del lector, al mismo tiempo, ambos viven las mismas situaciones y se quedan con las mismas experiencias, con las mismas conclusiones. Con las mismas sensaciones


La literatura fantástica lleva de la mano al lector por cada situación, a diferencia de las policíacas, románticas o clásicas que le dan una alternativa de formar una opinión aparte, le dejan una puerta abierta, en cambio la fantasía no. Posiblemente difieras en alguna opinión, pero las sensaciones, pensamientos y sentimientos que tuvieron el lector y personaje son tan iguales que se quedan en la memoria sensorial del lector que es el que continúa su vida después de cerrar el libro, al llegar a la palabra FIN.
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